Chispas

Soneto a Vocos Lescano N° 2

Cuál es el fuego que te alienta, Vocos,
y que, haciéndote arder con luz tan pura,
un sitio preferente te asegura
en ese cielo en el que brillan pocos.

No ha de evitarte mi fervor sofocos
hasta la meta que tu afán procura,
pues manjar es el pan de la amargura
de santos, de poetas y de locos.

Fíjate que los versos, siendo apenas
como hilvanes del alma, nos aherrojan
con fuerza superior a las cadenas.

Y pasamos la vida, apenas siendo
chispas de eternidades que se alojan
en una muerte que nos va creciendo.

Marzo de 1989


Nota del Revisor: una versión tipeada por el autor posteriormente dice en el 10º verso: “como hilvanes del alma, nos someten”. Pudo haber sido un error del retipeo, o bien la idea antes de terminarlo. Aunque “someten” es más suave y musical que “aherrojan” y evita la sinéresis, destruye la perfecta versificación del soneto, y aherrojar, aunque más dura, brinda una figura más sólida.

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