Condolencia

A Jorge Raúl Pérez, con afecto en respetuoso homenaje a su dolor.

¡Puede el silencio más! En la callada
mudez de la palabra recogida,
vuelca su asombro el alma dolorida
que siente como propia la estocada.

Apenas abre un gesto la mirada
inmóvil, por el drama sacudida,
y alumbra en la pupila desvaída
un ansia de consuelo, recatada.

Nada puede ya hacer; y en la asomada
lágrima, por la fuerza contenida,
resbálase la pena reprimida

por la torpe impotencia, confesada.
Presa del corazón, queda la ansiada
ilusión del reencuentro, en la Otra Vida.


Nota del Revisor: Jorge Raúl Pérez, hermano de Juan Manuel (a quien está dedicado el soneto Desgarramiento) y también parte de la cofradía del Centro Gallego de Buenos Aires. Mi padre tuvo muchas disidencias irreconciliables con Jorge en la época de las comisiones directivas, pero en su vejez ambos se acercaron bastante y terminaron siendo amigos, saliendo a cenar con regularidad.

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